miércoles, 12 de agosto de 2009

Sueño (domingo 9 de agosto 2009 trás lectura de las primeras páginas de Pedro Páramo)

Una mujer vestida con un kimono de líneas rosadas y colores verdosos apagados, acompañada por su hijo y su hija. El hijo, que lleva sandalias de madera, tiene cerca de 10 años, su actitud es la de un padre protector. La hija tiene 5 años, rostro palido, vie una niñez feliz escondida de los males del mundo que la rodea. La madre les diceque cuando Ella y la otra mujer mueran Ellos deben volver al pueblo para acabar con todos. La mujer va a morir pronto, esta apurada. El pueblo está sumergido en un bosque japonés, hojas puntiagudas rodean el camino, bambues densos y gruesos cortan la vista, negras hojas se bañan en un río que parece rodear al pueblo que el rostro de la mujer refleja como infernal. Les dice a los niños que preparen su funeral, el de los mismos niños. Comienzan a colgar carteles en los tendederos de ropa cercanos en los cuales aparecen sus rostros valientes rodeados de un aura azul en un marco rojo con estrellas. Los niños y su rostro a la muerte. La madre los mira, piensa en la otra mujer, piensa en el retorno de sus hijos, piensa en la lejana venganza, escucha ruidos, murmullos, el movimiento de los árboles la distrae. Niños balsa fuego ritual canción caras palidas caras de guerreros el río el adios el tambor, el tambor, el tambor, papeles con signos de aspecto funerario. Los niños piensan en la otra mujer que no ha muerto, piensan en su madre muerta hace años, piensan en el fantasma de su madre. No pueden llorar, tienen un cometido. Desaparecen en la niebla, escuchan gritos de batalla, escuchan el grito de su madre muriendo ya muerta, escuchan muerte, intentan mirar atrás, pero no lo hacen.

1 comentario:

V dijo...
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