lunes, 14 de febrero de 2011

Escritorio

Tengo sueño
pero ese sueño máldito nebuloso
producto de un trabajo aburrido
de una vida monótona
y de pasar la mayor parte del tiempo
en el servicio de transporte público
de una ciudad repleta de ciegos infelices

Tengo sueño
me
es
casi
imposible
vislumbrar algo
también me invade la ceguera
me
siento
en algo que parece una silla
veo televisión,
me echo algo a la boca,
me quedo dormido
y
de vuelta a lo mismo imparable pendulo de acero ardiente

Siento algo
siento
un pequeñito y grotesco
cúmulo perverso de carne revolcándose
en mi pecho
grita
llora
gime
pero voy en la micro
y me suelo quedar dormido
con la cabeza contra la ventana
y suena el timbre
y me bajo
llego al trabajo
entro en mi cubículo/celda
(solo saludo a mi jefe)
me preparo un café
hirviente asqueroso
y así
veo las horas
caer
en mi escritorio

2 comentarios:

Anónimo dijo...

busco y busco poemas de verdad y sólo encuentro mierdas cobardes como estas, desahogos de niños, para seguir con lo de siempre

Caosdelirante dijo...

wow un comentario! hace mucho que no pasaba por aqui.

y bueno hasta la mierda sirve como abono
y bueno hasta los niños necesitan desahogarse y gritar algo
no se, ahora hago un ridiculo trabajo para la universidad
un saludo ser desconocido