Se precipitó a la ventana,
quería ver la causa de tanto
escándalo.
Apenas logró ver el auto que avanzaba velozmente,
este anda con cagadera, pensó.
De pronto se vio en el reflejo del vidrio anaranjado
por el caer de la tarde.
De pronto vio la mesa y la silla que estaban detras de él,
vio la taza de café que se enfriaba,
el pan con mantequilla,
y vio que era el único que estaba solo.
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